Los resultados de las elecciones presidenciales en Casanare reflejaron un panorama ampliamente dominado por la candidatura de Abelardo de la Espriella, mientras que la aspiración de Paloma Valencia tuvo una presencia limitada en el departamento y se ubicó lejos de las principales fuerzas políticas.
De acuerdo con el consolidado electoral, la fórmula integrada por Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo obtuvo 14.702 votos en Casanare, equivalentes al 6,71 % de la votación válida, ubicándose en el tercer lugar departamental.
La candidata del sector de centro-derecha quedó por detrás de Abelardo de la Espriella, quien alcanzó 134.114 votos (61,25 %), y de Iván Cepeda, que obtuvo 54.202 sufragios (24,75 %). La diferencia evidencia una marcada concentración del voto casanareño en torno a estas dos campañas.
Aunque Paloma Valencia logró consolidarse como la tercera opción electoral en el departamento, su caudal de votos representó menos de la décima parte de la votación total, sin alcanzar triunfos en ninguno de los 19 municipios de Casanare.
El comportamiento electoral en Casanare que siempre se había destacado por ser territorio Uribista se mostró una fuerte polarización entre Defensores de la Patria y el Pacto Histórico. Mientras Abelardo de la Espriella ganó en 17 municipios y el Pacto Histórico se impuso en La Salina y Sácama, la candidatura de Paloma Valencia no consiguió liderar la votación en ningún territorio.
Este resultado indica que gran parte del electorado de tendencia conservadora y de derecha terminó concentrándose alrededor de la candidatura de Abelardo de la Espriella, reduciendo el margen de crecimiento para otras propuestas de ese mismo espectro político.
El 6,71 % obtenido por Paloma Valencia en Casanare muestra que la candidata mantuvo una presencia electoral, pero sin lograr capitalizar el peso político que históricamente han tenido sectores uribistas en algunas zonas de la Orinoquia.
Los resultados también evidencian que la campaña no logró penetrar con fuerza en municipios estratégicos como Yopal, Aguazul, Villanueva, Tauramena o Paz de Ariporo, donde se concentra gran parte del potencial electoral del departamento y donde la mayoría de los votos terminaron favoreciendo a la candidatura ganadora.
Con 14.702 votos, Paloma Valencia se consolidó como la tercera fuerza política en Casanare, pero con una distancia considerable frente a los dos primeros lugares. Su votación representó apenas uno de cada quince votos válidos depositados en el departamento.
El resultado deja en evidencia que, aunque la candidata conservó una base de respaldo, no logró convertirse en una alternativa competitiva frente al amplio respaldo obtenido por Abelardo de la Espriella ni frente al crecimiento electoral alcanzado por el Pacto Histórico en algunos sectores del departamento.
En términos políticos, Casanare terminó configurándose como uno de los departamentos donde la disputa electoral se concentró principalmente entre Defensores de la Patria y el Pacto Histórico, dejando a Paloma Valencia en un papel secundario dentro del mapa electoral regional.