El incremento en la generación y acumulación de lixiviados en el relleno sanitario El Cascajar, en la vereda La Niata de Yopal, que ocasionó escorrentías hacia fuentes hídricas del sector, se debió a las lluvias registradas en los últimos días según la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquía.
Corporinoquia se desplazó hasta el lugar para verificar las condiciones de la contingencia y las medidas implementadas por el operador para atenderla y evitar nuevas afectaciones.
Durante la visita de control y seguimiento, los equipos técnicos de la autoridad ambiental verificaron el manejo de los lixiviados, las obras destinadas al manejo de aguas lluvias y las condiciones de las estructuras existentes. La inspección se concentró especialmente en las medidas de protección del caño El Turrón y la quebrada La Niata, así como en la prevención de posibles impactos sobre las comunidades ubicadas en el área de influencia del relleno.
A partir de lo evidenciado, Corporinoquia reiteró al titular de la licencia ambiental, EAAAY E.I.C.E. E.S.P., la obligación de implementar las medidas de corrección necesarias para garantizar un manejo adecuado de los lixiviados y fortalecer las acciones de control frente a las lluvias. Entre estas medidas se encuentra la instalación de sensores que permitan monitorear los niveles de lixiviados y generar alertas oportunas, además de garantizar su entrega a plantas de tratamiento debidamente autorizadas.
La Corporación recordó que realiza el control y seguimiento ambiental de El Cascajar desde el otorgamiento de su licencia ambiental en 2004. En desarrollo de esta función, ha requerido al titular de la licencia la adopción de acciones para corregir las deficiencias identificadas tanto en el manejo de lixiviados como en la infraestructura del relleno.
Esta situación se presenta mientras El Cascajar avanza en un proceso progresivo de clausura, cierre y abandono, en cumplimiento de las decisiones de la jurisdicción administrativa. En este contexto, Corporinoquia continúa evaluando y realizando seguimiento al plan de cierre presentado por el operador, así como a las obras necesarias para intervenir de manera segura las estructuras existentes.
Los hallazgos relacionados con el manejo de lixiviados y las condiciones de la infraestructura han dado lugar a procesos sancionatorios ambientales. Los hechos asociados a la contingencia reciente serán incorporados a la valoración correspondiente, con plena garantía del debido proceso y sin anticipar responsabilidades, las cuales deberán ser determinadas dentro de las respectivas actuaciones administrativas.
El relleno sanitario El Cascajar ubicado en el kilómetro 17.5 vía a Paz de Ariporo, recibe cerca de 185 toneladas diarias de residuos sólidos. Allí disponen sus basuras 15 municipios en la actualidad (12 de Casanare y 3 de Boyacá). Yopal, Aguazul (dispone principalmente cuando tiene contingencias en su propia planta), Paz de Ariporo, Maní, Tauramena, Monterrey, Orocué, San Luis de Palenque, Trinidad, Hato Corozal, Pore, Nunchía, Chámeza y Recetor. Los únicos municipios del departamento que cuentan con alternativas independientes o plantas locales y que generalmente no lo usan son Villanueva y Sabanalarga. Los municipios de Boyacá que lo utilizan por cercanía geográfica y convenios regionales, son Pajarito y Labranzagrande.
La comunidad de la vereda La Niata manifestó esta semana nuevamente su inconformidad histórica por el desbordamiento continuo de lixiviados. El exconcejal Alexander Rojas, denunció el derrame ininterrumpido de líquidos altamente contaminantes (lixiviados) desde las celdas y piscinas de disposición, afirmando que los lixiviados corren a través del caño El Turrón y caen directamente en la quebrada La Niata. Esto compromete gravemente las fuentes de agua de las cuales se abastece la población local para sus labores diarias.
Además, denuncian olores nauseabundos y proliferación de vectores, ya que la cercanía a celdas saturadas genera una constante emanación de gases y olores insoportables, sumado a una severa proliferación de moscas, zancudos y roedores.
La comunidad manifiesta que esto atenta directamente contra sus derechos constitucionales a la vida y a un ambiente sano y plantean un rechazo total a un nuevo relleno en su territorio.
Entre tanto, la Alcaldía ha evaluado terrenos cercanos para un nuevo proyecto (como el predio La Alemania o proyectos bajo la denominación de Parque Tecnológico). La comunidad de La Niata ha rechazado rotundamente estas alternativas, manifestando que han cargado con la basura de toda la región por décadas y que no permitirán que "la historia se repita".