Karen Gisella Hernández Aguirre, de 32 años quedó en silla de ruedas tras recibir un disparo durante un intento de robo hace siete años en el sector de Llano Lindo. Hoy no está recibiendo los servicios médicos que requiere. La denuncia fue realizada por su esposo, Abelardo Nova.
De acuerdo con el testimonio, la paciente sufrió una lesión medular producto del ataque con arma de fuego, lo que la dejó con movilidad reducida permanente y dependencia total de cuidados médicos. Desde entonces, necesita atención constante de enfermería y terapias especializadas para mantener su estado de salud.
Sin embargo, desde el 2 de diciembre la EPS suspendió los servicios, pese a contar con órdenes médicas vigentes. “Tenemos la orden del especialista y aun así niegan el servicio”, afirmó su esposo Abelardo Nova, señalando que la situación persiste incluso con soporte clínico.
La falta de atención ha obligado a la familia a enfrentar sola la situación. Nova explicó que debe salir a trabajar diariamente, dejando a su esposa bajo el cuidado limitado que puede brindarle antes de salir, junto a su hija menor de 11 años. “Se queda sola y a veces la encuentro en condiciones deprimentes”, expresó.
Aunque existe una tutela integral fallada a favor de la paciente, el denunciante afirma que no ha sido acatada. “No la están respetando”, indicó, haciendo un llamado a la EPS para que garantice el derecho fundamental a la salud y brinde una atención digna a quienes dependen del sistema.