La Policía Nacional abrió investigaciones disciplinarias y penales contra dos uniformados involucrados en un procedimiento registrado en Monterrey, donde un ciudadano, presuntamente en estado de embriaguez, terminó abordando y movilizando una patrulla oficial. El comandante del Departamento de Policía Casanare, Pablo Galindo, calificó el hecho como una grave negligencia por parte de los funcionarios.
Según explicó el oficial, los policías incumplieron los protocolos establecidos dentro del sistema táctico básico policial, que obligan a asegurar el vehículo, retirar las llaves y mantener el control del automotor durante cualquier procedimiento. El video del incidente, difundido por un ciudadano, será utilizado como elemento material probatorio dentro de las investigaciones.
Aunque el ciudadano recibió dos comparendos por su comportamiento, el comandante enfatizó que la mayor responsabilidad recae sobre los uniformados, quienes habrían dejado el vehículo sin las medidas de seguridad exigidas. Las sanciones podrían ir desde multas y procesos penales hasta la destitución de los policías involucrados.
La institución reiteró que los bienes y elementos de uso exclusivo de la Fuerza Pública deben ser protegidos bajo estrictos protocolos y anunció que este caso servirá para reforzar los controles internos y evitar que situaciones similares vuelvan a presentarse.