Danilo Fernando Melo, padre de un niño de 12 años diagnosticado con una enfermedad renal huérfana, denunció públicamente el presunto incumplimiento por parte de la Nueva EPS en la entrega de medicamentos, terapias y demás servicios médicos ordenados mediante una acción de tutela.
Según relató, un juez de la República en Tame, Arauca, emitió el año pasado un fallo de tutela integral en el que ordenó garantizar la atención completa del menor, incluyendo terapias domiciliarias, suministro de medicamentos, insumos médicos, transporte, hospedaje y alimentación, debido a la condición de salud del niño y a que la familia es víctima de desplazamiento forzado.
No obstante, Melo aseguró que la orden judicial no se ha cumplido de manera efectiva. Indicó que únicamente ha recibido el medicamento en dos oportunidades y que su hijo lleva cerca de dos años sin acceder a las terapias ordenadas por los especialistas.
"Mi hijo se está muriendo en una cama por falta de medicamentos", afirmó durante su intervención ante los medios de comunicación, al señalar que el menor permanece postrado y que su estado de salud se ha deteriorado por la falta de tratamiento oportuno.
El padre también manifestó que ha presentado acciones de tutela, incidentes de desacato y solicitudes ante diferentes entidades, incluyendo la Superintendencia Nacional de Salud, la Secretaría de Salud de Casanare y diputados de la Asamblea Departamental, sin obtener una solución definitiva.
Asimismo, denunció que recientemente realizó una protesta en las instalaciones de la Secretaría de Salud de Casanare, donde, según su versión, fue retirado por la fuerza pública mientras exigía el cumplimiento de los fallos judiciales y la entrega de los medicamentos.
Melo hizo un llamado al gobernador de Casanare, a la Secretaría Departamental de Salud, a la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la Nación y demás organismos de control para que intervengan y garanticen el derecho fundamental a la salud de su hijo.
El denunciante afirmó que ha vendido sus pertenencias para asumir algunos gastos médicos y que actualmente no cuenta con recursos para adquirir los medicamentos, cuyo costo, según indicó, oscila entre 500.000 y 800.000 pesos. Agregó que existe un tratamiento particular que supera los ocho millones de pesos, valor que no está en capacidad de asumir.
Durante la entrevista insistió en que el menor requiere con urgencia medicamentos, terapias, controles con especialistas y exámenes médicos para evitar un mayor deterioro de su estado de salud.