Una situación atípica y preocupante viven desde los habitantes de una vivienda del barrio El Triunfo en Yopal, donde de manera permanente se perciben olores nauseabundos que afectan la tranquilidad, la salud y la calidad de vida de la familia residente.
De acuerdo con el testimonio de doña Oliva Torres, propietaria del inmueble, los malos olores comenzaron a presentarse hace aproximadamente cinco o seis años, luego de que en la casa contigua se realizaran modificaciones estructurales. Desde entonces, los olores se intensifican especialmente al mediodía, cuando el sol es más fuerte, y durante temporadas de lluvias, impidiendo el descanso normal dentro de la vivienda.
La afectada asegura que los olores no corresponden a animales, ni a problemas normales de alcantarillado, sino que son similares a carne en descomposición, acompañados de la aparición repentina de moscas y larvas. Incluso, afirma que el olor logra filtrarse a las habitaciones a través de paredes agrietadas, situación que se ha agravado con recientes trabajos de remodelación en su vivienda.
Según relatan vecinos del sector, en la residencia contigua funcionó hace varias décadas una funeraria, versión que es conocida por antiguos habitantes del barrio. De acuerdo con esta información, en el lugar se habrían realizado arreglos de cuerpos y, presuntamente, se habría construido un pozo séptico para la disposición de vísceras y residuos biológicos, hechos que hoy generan sospechas sobre el origen de los olores. No obstante, estas versiones no han sido confirmadas oficialmente.
La denunciante afirma haber acudido a múltiples instancias como la Casa de la Justicia, la Alcaldía de Yopal y la Defensoría del Pueblo, sin que hasta el momento se haya logrado una solución efectiva. En algunas visitas, inspectores habrían atribuido el problema a olores de alcantarillado, explicación que la familia descarta, asegurando que el hedor es constante y distinto a rebosamientos ocasionales de aguas lluvias.
La situación ha tenido consecuencias en la salud, especialmente en una menor en condición de discapacidad, quien en dos oportunidades debió ser llevada al hospital tras presentar complicaciones asociadas a la presencia de moscas y larvas. Incluso una mascota habría resultado afectada en circunstancias similares.
Ante este panorama, los afectados reiteraron el llamado urgente a la Secretaría de Salud Municipal y a la Dirección de Salud Pública, para que se adelante una inspección técnica profunda que permita identificar el origen real de los olores y descartar riesgos sanitarios mayores.