En lo corrido de 2026, cerca de 400 mil litros de agua han sido distribuidos en más de nueve veredas de Yopal a través de carrotanques, una medida que busca aliviar la necesidad diaria de cientos de familias campesinas.
“En las zonas rurales, donde abrir la llave no siempre es una opción, el agua potable sigue llegando sobre ruedas”, señaló el alcalde Marco Tulio Ruiz, al explicar que el suministro se ha concentrado en sectores que históricamente enfrentan dificultades de acceso al recurso, especialmente en temporadas de sequía. “Allí, cada viaje del carrotanque representa algo más que cifras: significa cocinar, bañarse, lavar la ropa y, sobre todo, cuidar la salud”.
“Es un servicio muy bueno, muy necesario, porque sin agua nadie puede vivir. La utilizo para el consumo, para lavar mi ropita y para bañarme. Es una ayuda que necesitamos urgente”, lo resumió con sencillez María del Carmen Fuentes, habitante de la vereda Buena Vista Alta.
El acceso constante a agua potable reduce riesgos sanitarios, mejora las condiciones de higiene en los hogares y aporta tranquilidad a comunidades que durante años han tenido que ingeniárselas para almacenar o transportar el líquido desde largas distancias.
La cifra de este año se suma a la alcanzado en 2025, cuando se distribuyeron 7,2 millones de litros en veredas como Mata de Limón, Playón Recuerdo, Guafilla, Charte, La Reserva, Araguaney Alto, Lagunas, La Niata y El Bajo, marcando uno de los registros más altos de los últimos años en abastecimiento rural.
Mientras avanzan los retos estructurales para garantizar soluciones definitivas, el agua sigue llegando por carretera. Y en el campo, cada litro cuenta.