Entre el 90 y el 95 % de las llamadas extorsivas que se reciben en Casanare tienen origen carcelario, informó el Mayor Jorge Tapias, Comandante del Gaula del Ejército en el Departamento, quien indicó que estas comunicaciones afectan principalmente a comerciantes, ganaderos y distintos gremios económicos del departamento. Los delincuentes utilizan nombres de estructuras armadas ilegales para generar temor, incluyendo menciones al Frente 28, el ELN, el Clan del Golfo e incluso antiguos bloques de autodefensas.
Según explicó el oficial, los grupos criminales han “mutado” en su estrategia, atribuyéndose hechos violentos o intimidaciones para aparentar mayor capacidad operativa. La principal herramienta de la extorsión sigue siendo el amedrentamiento, buscando infundir miedo en las víctimas para obligarlas a cumplir exigencias económicas bajo amenazas contra su vida, sus bienes o sus familias.
En comparación con el mismo periodo del año anterior, las denuncias han disminuido. Sin embargo, las autoridades aclaran que aún se presentan casos aislados, especialmente de extorsión carcelaria y modalidades digitales como el sexting. En muchos de estos episodios, las llamadas no vuelven a repetirse una vez la víctima no accede a las exigencias.
Frente a esta situación, se han adelantado coordinaciones con la Policía Nacional para realizar operativos y requisas en centros de reclusión donde se ha identificado la posible procedencia de llamadas extorsivas. También se desarrollan trabajos investigativos con el fin de judicializar a los responsables y desarticular estas redes delictivas.
Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad para que no ceda ante amenazas y denuncie de inmediato cualquier intento de extorsión. La recomendación es no bloquear números ni consignar dinero sin antes informar a los organismos especializados, quienes cuentan con protocolos para orientar y proteger a las víctimas.