La muerte con arma de fuego de un venado en el Parque La Iguana encendió las alarmas ambientales en Yopal. El animal fue hallado sin vida dentro de este importante pulmón verde del municipio, en un hecho que habría sido provocado por manos criminales y que hoy es calificado por las autoridades como un grave delito ambiental.
La Secretaría de Medio Ambiente y Cambio Climático de Yopal rechazó de manera contundente el asesinato del animal silvestre y advirtió que este tipo de actos constituyen una violación directa a la normatividad ambiental vigente. La entidad recordó que la fauna silvestre está protegida por la ley y que su cuidado es una responsabilidad colectiva. Además, hizo un llamado urgente a la ciudadanía para respetar, proteger y denunciar cualquier acción que atente contra la vida silvestre.
A este rechazo se sumó Corporinoquia, autoridad ambiental en Casanare, que calificó el hecho como un acto de violencia inaceptable contra un individuo de fauna silvestre en su hábitat natural. La corporación reiteró que ningún tipo de maltrato, persecución, caza o afectación a animales silvestres es tolerado, y subrayó que la protección de los recursos naturales no es negociable, sino un deber legal, ético y social.
Corporinoquia recordó que en Colombia estas conductas están tipificadas como delitos ambientales. La Ley 1774 de 2016 reconoce a los animales como seres sintientes y sanciona a quienes les causen daño o sufrimiento. A su vez, la Ley 2111 de 2021 fortalece el Código Penal en materia ambiental y establece penas que pueden llegar hasta los 10 años de prisión, además de multas de hasta 5.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, sin perjuicio de sanciones administrativas adicionales.
Finalmente, las autoridades ambientales hicieron un llamado enfático a la comunidad para denunciar de inmediato cualquier hecho de maltrato o daño contra la fauna silvestre ante la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación o las autoridades ambientales competentes.
“La fauna silvestre no se persigue, no se agrede y no se comercializa. Se protege”, reiteró Corporinoquia, insistiendo en que cuidar estos animales es proteger la vida, el equilibrio de los ecosistemas y el futuro del territorio.