Tras dos días de mesas de trabajo, el autodenominado Congreso de los Pueblos decidió desalojar de manera pacífica y voluntaria la Granja Uary, predio de Corporinoquia destinado al cuidado de fauna silvestre. El gobernador resaltó que el diálogo fue la herramienta fundamental para alcanzar este acuerdo.
Durante las conversaciones se establecieron compromisos de trabajo conjunto y se acordó avanzar en un pliego de peticiones. El mandatario aclaró que gran parte de las solicitudes corresponden al ámbito nacional, pero la gobernación se comprometió a ser articuladora con las entidades competentes.
El gobernador enfatizó que la transparencia y la honestidad en el diálogo fueron determinantes para apaciguar la situación. Recordó que, como líder social, también participó en manifestaciones en defensa de derechos, lo que le permite interpretar las solicitudes de las comunidades.
La comunidad vecina expresó tranquilidad tras la salida de los ocupantes, mientras que las autoridades destacaron que este desenlace refuerza la confianza en el diálogo como mecanismo de solución de conflictos.
Corporinoquia aún no se pronuncia sobre las afectaciones al estado en el que quedó el refugio de la fauna silvestre.